Muy pocos de nosotros podríamos imaginar las emociones o las dificultades futuras si amputasen un brazo a nuestro hijo de 10 días. Esta es la historia de Sol Ryan.

Para  mejorar la vida de su hijo, su padre Ben Ryan tuvo que convertirse en ingeniero autodidacta. En 2016 creo la empresa Ambionics cuyo objetivo era transformar su sueño en realidad. 

Gracias a sus conocimientos y experiencia en neuropsicología, y a la colaboración de ingenieros y bio técnicos Ben consiguió grandes avances en tecnología protésica a través de Ambionics.

Ben sabía que era imprescindible que los niños puedan interactuar con una prótesis lo más temprano posible. De esta manera su cerebro podría aprender, reconocer y utilizar un reemplazo del brazo amputado de la manera más natural posible y evitar así el rechazo de una prótesis más tarde. 

Solo 2 años después de la creación de Ambionics Ben recibió 2 premios nacionales (USA y Canadá) y 7 premios internacionales recompensando su innovación y sus avances tecnológicos.